FALACIA PRE— TRANS

 

1-  Comenzaré la descripción con una metáfora:

 Imagina una fila de cadetes de la Escuela Militar en el campo de entrenamiento. Todos en posición de firme, alineados uno al lado del otro mirando al frente, donde se encuentra un irritable sargento que no deja de insultarlos resaltando una y otra vez con amenazadores gritos la ineptitud de los cadetes.

     imagina ahora, que en el extremo derecho de la fila, un soldado está realmente asustado y piensa: “Que miedo, que ni me mire el sargento pues puede castigarme severamente 

En  medio de la fila encontramos un soldado que se rebela: “¿quien es inútil sargento? Ud. es el inútil!, ¿porque no le grita a sus superiores si es tan valiente?”. A lo que el sargento reacciona proporcionando un severo castigo.

El soldado del extremo derecho piensa: “que valiente este cadete. Es el único que se anima a decirle algo. Los demás son todos cobardes como yo. Algún día tal vez me anime a decirle algo”.

 En el extremo izquierdo de la fila, existe un soldado que ríe en silencio mientras se dice a si mismo: “recuerdas cuando eras como el que le contesta al sargento?   “¡qué estúpido era rebelarse! ¿no es cierto? ¡Te enviaban al calabozo sin ningún motivo que valiera la pena!.”

 

2-Siguiendo la escena anterior mediante una  mirada  superficial, solo se perciben dos clases de soldados: los que quedan callados y el que se anima a gritar. Pero, al investigar más detenidamente puedes observar numerosas manifestaciones que pasan desapercibidas al explorador apresurado. Los motivos por los cuales callan los soldados de ambos extremos son muy diferentes. Y es muy probable que sus vivencias también lo sean.

 3- Aquí radica el concepto de falacia pre/trans: desde una exploración exterior, aquel que nunca ha atravesado la experiencia de gritar al sargento, (el pre) se ve igual que el que ya lo ha atravesado y lo ha trascendido (el trans). Si bien en su aspecto superficial parecen similares, en verdad no lo son. Esta es la falacia, producto de una observación apresurada . El trans puede elegir no pelear pues decide que no tiene valor para él. El pre, padece su incapacidad, su cobardía. Aun no ha desarrollado la virtud valentía. En medio, el rebelde, o bien reacciona peleando o bien es en realidad un TRANS que ha elegido pelear. Para conocer sus motivos deberíamos explorar profundamente cual es el motivo que lo impulsa a enfrentar al sargento.

 

4- Veamos el esquema:

 

5- A continuación imagina el mismo ejemplo referido a un joven que desea conocer a una chica, o a un empleado que desea solicitar un aumento de sueldo, o a una persona que se halla en la fila del cine y alguien se adelanta sin permiso. Del mismo modo puedes emplear dicho ejemplo respecto del nivel de conciencia alcanzado en la evolución individual.

 

6- Regresemos nuevamente a la escena anterior y examinémosla con mayor profundidad.  Entre el pre- y el rebelde podemos observar otro tipos de cadete, encontramos a alguien que manifiesta un  combate interior. El se dice frases por el estilo: “dale anímate,  se valiente, tienes que poder decirle al sargento que ya estas cansado de sus insultos”.

A su vez, entre el rebelde y el trans encontramos un cadete que tiene este otro tipo de combate interior: “ no seas estúpido, no le digas nada, aguántate, si ya sabes que no tiene sentido decirle nada. Por favor cuenta hasta diez,  piensa que pronto llegará el fin de semana y podrás salir de aquí.¡¡¡No le digas nada al sargento!!!”

  Veamos en el esquema

 

7- La importancia práctica de este concepto de falacia pre/trans, consiste en que el tipo de entrenamiento que requiere cada uno de los cadetes es bien diferente.. El que se quiere animar debe entrenarse en habilidades que faciliten enfrentar al sargento. El que esta por explotar, necesita adquirir competencias que le faciliten no involucrarse con el sargento. Algo similar ocurre con la evolución de la conciencia

 

8- Imagina ahora que el cadete pre, durante el almuerzo, conversa con el cadete Trans. Para su sorpresa, descubre que no todos los que permanecen callados lo hacen por los mismos motivos que él. Descubre que existen cadetes que en realidad, tras numerosos vanos intentos de desafiar al sargento, han decidido que no vale la pena dicha conducta. Suponteahora que el cadete pre “intelectualiza” dicha elección. O sea la hace suya, más nunca la ha experimentado. A partir de entonces, se vuelve un falso trans (de aquí el concepto de falacia) . Desde un aspecto superficial  su conducta se manifestará como si fuera un trans, pero en su interior suceden experiencias muy diferentes. Veamos el ejemplo en el gráfico:

 

 

9- En numerosas ocasiones los seres humanos nos adelantamos en la fila desde pre hacia trans en algún aspectos de la existencia pero sin haber atravesado verdaderamente la experiencia transformadora. Esto suele pasar desapercibido varios años hasta que alguna situación de la vida exige  enfrentar al sargento correspondiente. En ese momento, el verdadero desarrollo alcanzado se volverá evidente.

 10- En nuestra metáfora  imagina que el sargento solicita a un cadete falso Trans la realización de alguna tarea que sea contraria a ciertos principios fundamentales para él mismo. Por ejemplo, imagina que lo ordena que traicione a su país. En ese momento el cadete, dispuesto a desafiar al sargento, percibe su incapacidad para hacerlo.  El desenlace puede resultar en el desmoronamiento de su fachada de en la personalidad, o como decimos técnicamente de su falso self, o falso si mismo.

 11- Mi objetivo mediante tan breve descripción ha consistido en inspirarte a realizar una exploración profunda respecto con la evolución de la conciencia para que de ese modo emprendas, cuando así lo sientas, tu Proyecto Integral.

   

 

Descripción formal del concepto de falacia pre/trans

 

1- En un sentido técnico específico Ken Wilber ha definido como falacia pre/trans a la confusión generada entre los dominios preracionales  y transracionales de la conciencia. 

2- En este sentido, al definir nueve niveles de conciencia, los tres primeros son preracionales, preegoicos, prepersonales y en este sentido resultan no racionales ; los tres intermedios son racionales, egoicos, personales  y resultan  racionales; finalmente los tres últimos son transracionales, transegoicos, transpersonales y resultan también no racionales. Wilber, en sus observaciones ha señalado que por el hecho de ser no racionales, los estadios primeros se suelen confundir frecuentemente con los últimos.

 3-Existen ciertos modelos, a los que podemos describir como elevacionistas, que con  frecuencia consideran ciertas manifestaciones no racionales —por ejemplo fantasías grandiosas narcisistas o  incluso delirantes— como producto de niveles de conciencia superiores transpersonales . O sea, tienden a elevar los primeros niveles de conciencia, hasta los últimos . sin atravesar los niveles intermedios.

 4- Por el contrario, existen otros modelos que los podemos llamar instintivistas,  cuya tendencia es reducir numerosas experiencias místicas auténticas a fantasías prepersonales de carácter imaginado o incluso  patológico. En otras palabras, tienden a describir las experiencias de los niveles superiores de la conciencia como  manifestaciones de los inferiores.

 5-  Debido a estas importantes confusiones, por otra parte tan frecuentes, cualquier Proyecto Integral que pretenda ser considerado como responsable requiere incorporar y aplicar el concepto de falacia pre/trans a la hora de proporcionar instrucciones.

 6-Si deseas profundizar en este tema te verás  beneficiado con la obra de Ken Wilber “ Los tres Ojos del Conocimiento” 

 7- Por el momento, y a modo de resumen e inspiración, diré lo siguiente: todos los seres humanos necesitamos atravesar numerosos sargentos para lograr convertirnos en quien en verdad somos. En numerosas ocasiones, para no enfrentar el dolor de no haberlo conseguido, pretendemos ubicarnos en el lugar de trans sin haber vivenciado la experiencia trasformadora necesaria.  Tarde o temprano, la vida nos colocará en alguna situación en que deberemos expresar nuestra autenticidad, y entonces nuestra fachada se desmoronará. La buena noticia de todo este proceso, consiste en que es justamente dicha fachada la que nos ubica en un lugar de soledad respecto de las demás personas. Al no ser quien somos, y relacionarnos desde un personaje, no podemos encontrarnos verdaderamente con los que queremos. Por tal motivo, es  mi deseo alentarte en la dirección de conformar grupos de convivencia donde puedan alentarse y apoyarse  mutuamente en la dirección de atravesar sus propios sargentos en lugar de sentirse presionados a simular que los han a travesado por temor a ser rechazados.