“El optimista espiritual opera desde un estilo explicativo que lo predispone a ver su vida como una aventura del alma, como un camino trascendente hacia la sabiduría y la realización de sí....  Para aceptar los riesgos con aplomo, esta persona se desidentifica de su mente estratégica y se identifica con su alma."

                                                                Fredy Kofman

      NUESTRA FILOSOFÍA  DE BASE      

Se inspira en el paradigma de Ken Wilber.   El resumen es el siguiente: el impulso esencial que guía la evolución del Ser Humano es su intuición profunda de que es uno con la unidad o divinidad. Siguiendo esta intuición profunda, el Ser Humano va generando estructuras transitorias que le proporcionan una identidad sustitutoria de su verdadera Identidad Suprema. Estas estructuras sustitutas, le proporcionan satisfacción paliativa que solo sirve por un tiempo. Por tal motivo, luego de un período de experimentar una determinada estructura transitoria como su Sí Mismo Verdadero, el Ser prosigue su búsqueda hacia su auténtica identidad. En esta búsqueda  navega a través de una serie de niveles de conciencia.

 Cada uno de estos niveles constituyen un nivel jerárquico discreto y muy concreto; que es el que determina todo el paradigma vital de ese Ser en cuestión en ese momento de su evolución individual. De este modo, cada nivel presenta un modo de entender el mundo, de percibir, un sistema motivacional especifico así como una serie de conductas pensamientos y sentimientos característicos.   

El objetivo de toda nuestra existencia, consiste en que todos volvamos a recordar nuestra verdadera identidad. Para ello, cada uno por propia voluntad, deberá iniciar el camino de recordar su verdadera identidad. Y para lograrlo, deberá iniciar -y atravesar con éxito- el camino del héroe . El tema es que, mientras uno solo de nosotros no haya recordado, pues simplemente ninguno de nosotros lo habrá logrado. Porque, en el final del camino, todos somos uno. POr tal motivo, se vuelve de suma importancia generar comunidades de aprendizaje de diversos estilos y modalidades, donde podamos ensayar, intercambiar mapas y experiencias,  y donde podamos  alentarnos y apoyarnos  mutuamente a la hora de realizar nuestras travesías personales.

De acuerdo al mapa que propone Wilber en el camino evolutivo hacia la unidad,  existen niveles de conciencia que son pre-racionales, otros que son racionales y otros que son trans-racionales. Y el hecho de que, tanto los niveles pre-racionales, como los trans-racionales sean no racionales, generan importantes confusiones en todo mapa que quiere dar cuenta del proceso evolutivo (falacia pre-trans).

A su vez, cada uno de estos niveles (pre-racionales; racionales y trans-racionales), pueden – y deben- ser descriptos y practicados desde cuatro ángulos diferentes:

1- En el interior individual: experiencia de la verdad subjetiva, de la belleza y del arte. SE describe en el lenguaje del YO, en primera persona.

2- En el exterior individual: experiencia el de la verdad objetiva de la ciencia. SE describe en el lenguaje del ELLO, en tercera persona. 

3- En el exterior colectivo: experiencia de la verdad interobjetiva o efectiva, del ajuste funcional de las ciencias de sistemas. SE describe también en el lenguaje del ELLO.

4-En el interior colectivo: el de la verdad intersubjetiva o ética,  del ajuste cultural de la bondad y la religión. SE describe en el lenguaje del NOSOTROS.

 

Algunas explicaciones adicionales:

1- el cuadrante interior individual: el de la verdad subjetiva, de la "Belleza", del arte. Es el cuadrante del mundo intencional. Su lenguaje es en primera persona del singular (yo). Su criterio de validez es la veracidad. Aquí no se trata de saber si afuera esta lloviendo sino de si el que describe es sincero –¿me dice la verdad?- o íntegro ¿se dice la verdad a si mismo?-) E criterio de validez es la sinceridad o integridad del observador que describe.

2-el cuadrante exterior individual: el de la verdad objetiva,  de la “Verdad”, y de la ciencia. Es el cuadrante del mundo comportamental. Su lenguaje es en tercera persona (ello)  Su criterio de validez es la verdad (“aquí si se trata de observar si efectivamente esta lloviendo allí afuera tal como relata quien describe. En otras palabras, corroborar la correspondencia entre el mapa- digo que llueve- y el territorio- observo la lluvia en el mundo). El criterio se apoya en la precisión con que describe el observador.

 3-el cuadrante exterior colectivo: el de la verdad interobjetiva o efectiva, del "Ajuste funcional" de las ciencias sistémicas. Su lenguaje es también en tercera persona (ellos). Su criterio de validez consiste  en el ajuste funcional-(aquí lo que importa es chequear, en “a que íbamos a llamar lluvia?”. ¿Si cae cuanta agua lo vamos a llamar lluvia? ¿ y llovizna? No por juego filosófico. Sino que ello se decide respecto de parámetros funcionales: para un agricultor que necesita que crezca el cultivo se definirá con otros parámetros que para un turista, que requiere hacer una excursión a un lugar peligroso por ejemplo) Entonces, cuando el que describe dice “llueve” yo lo he de chequear con la efectividad y el ajuste funcional. El criterio de validez se refiere al grado de utilidad que tiene la descripción del observador.

 4-el cuadrante interior colectivo: el de la verdad intersubjetiva o verdad ética y el ajuste cultural, de la  "Bondad" y la religión. Su lenguaje es en primera persona del plural (nosotros). Su criterio de validez consiste  en  la Rectitud-( aquí lo que importa es chequear, en “en que nos importa la lluvia?”. ¿qué significa la lluvia para nosotros? No por juego filosófico. Sino que ello se decide respecto de parámetros culturales por ejemplo para un grupo humano esta lluvia puede significar que sus plegarias a Dios han sido escuchadas y para otro que se suspende el día de picnic ) Entonces, cuando el que describe dice “llueve” yo lo he de chequear con la justicia y el ajuste cultural. El criterio de validez se relaciona con el sentido que tiene para nosotros como grupo la descripción que hace el observador.

 

Los 10 niveles donde la conciencia asienta su identidad son:

Los pre racionales

1- Sensoriomotor 

2- Emocional sexual 

3-  Verbal-conceptual 

 

Los Racionales

4- Rol 

5- Mente   

 6-Mente cuerpo  

 

Los trans racionales                                                                                                                              

7- Alma 

8- Espiritu

9- Divinidad 

 

 El No dual                                                                                                                                    

10- Todos somos uno y divinos. NO hay Yo y todo es el yo.

 

Prueba hacer el siguiente ejercicio:

Pregúntate ¿quien soy? y escribe tu respuesta.

 

 

Ahora observa:

1-Cuando estás en el nivel sensoriomotor te percibes a ti mismo como un manojo de sensaciones, como si creyeras que solo eres el que siente (lo que tus sentidos perciben) - El que ve, el que toca, el que saborea, el que huele, el que oye .

2-Cuando estás en el nivel emocional sexual te concibes a ti mismo como un manojo de impulsos, como si creyeras que eres sólo el que siente (percibe) y el que desea golpear, insultar, cortejar, devorar, dormir, por citar unos ejemplos

3-Al estar en el nivel verbal conceptual te percibes a ti mismo como nombres. Soy Juan. Soy el nene. Soy el bueno.Te identificas con diferentes etiquetas como ser: soy diabético, soy caprichoso, soy rubio, soy normal, soy pobre, soy temperamental.  O sea puedes concebirte como el que siente (percibe), el que desea y el que el que es nombrado, o sea eres algo así como un manojo de nombres, ordenados todos  bajo uno principal: el del documento.

 4-Cuando te instalas en el nivel rol, te percibes a ti mismo como un personaje: eres médico, hijo, jugador de fútbol, ciudadano, y cada rol con el que te identificas  define quien eres. Al llegar aquí ya te autoconcibes como el que siente (percibe), el que desea, el que es nombrado y el rol que desempeñas. Por citar unos ejemplos: soy argentino, soy de boca, soy el enfermo del grupo, soy la nena buena, soy el ingeniero, soy el temperamental de la pareja, soy el hermano de Pedro, el hijo de González, el amigo de Pablo. En otras palabras, eres un manojo de roles.

5-Cuando te identificas con tu mente ego, entonces te autodefines como un ser humano por tus principios,  por tus habilidades y destrezas, por tu capacidad de pensar y reflexionar. Cada principio al que adhieras y cada idea que sostengas, define  quien eres. Así podrás decir de ti que eres un hombre honesto, una mujer trabajadora,un ser humano divertido, una persona paciente. Como podrás observar, todos ellos son conceptos, opiniones. O sea, de algún modo eres un manojo de opiniones. Al llegar aquí ya te autoconcibes como el que siente (percibe), el que desea, el que es nombrado,  el rol que desempeñas y el que piensa .

6-Al llegar al nivel mentecuerpo, tu conciencia asienta la identidad  en lo que experimentas como ser Humano completo. Las sensaciones, los impulsos, los conceptos, los roles, y los pensamientos, se unifican por medio del sentimiento. Entonces te ves a ti mismo como el que siente, -referido a las  sensaciones corporales del primer nivel-  como un modo de aunar sensaciones, emociones, ideas, principios y experiencias corporales conocientes . Al llegar aquí ya te autoconcibes como el que siente (percibe) , el que desea, el que es nombrado y el rol que desempeñas, el que piensa  y el que experimenta sentimientos.  En este nivel, a la pregunta ¿quien soy?,  dirás que no puedes expresarlo en palabras; que lo que sientes y experimentas no puede describirse. Eres un manojo de sentimientos.

 7- Al llegar al nivel en que te identificas con tu alma, te concibes a ti mismo como un campo electromagnético. Experimentas literalmente que eres energía danzante y con capacidad de actuar con conciencia. Al llegar aquí ya te autoconcibes como el que siente (percibe) , el que desea, el que es nombrado, el rol que desempeñas, el que piensa, el que experimenta sentimientos y el que crea.  Ya eres capaz de vivir la magia  de la vida. Ante la pregunta ¿quien soy? respondes algo así como un ser de luz, o un ser de amor. Eres algo así como un manojo de sueños y creatividad.

8- Al llegar al nivel en que te identificas con el espíritu, te concibes a ti mismo como amor. Experimentas literalmente que tanto tu, como todo el universo no son otra cosa que amor que se expresa en forma de luz. Es el nivel del éxtasis. Al llegar aquí ya te autoconcibes como el que siente (percibe) , el que desea, el que es nombrado,  el rol que desempeñas, el que piensa, el que experimenta sentimientos, el que crea y el que ama.  Ya eres capaz de vivir el milagro de la vida. Ante la pregunta ¿quien soy? ya no dices nada: actúas. Compasiva y sabiamente generas paz allí donde tu vas. Eres algo así como amor puro.

9- Al llegar al nivel en que te identificas con la divinidad misma, te concibes a ti mismo como divinidad. Tu y Dios -y todo lo creado- son uno. Por lo tanto te experimentas a ti mismo como conciencia pura, vacío -pero un vacío tan pleno donde no existe ni la mínima posibilidad de que algo pueda faltar-, eres la potencialidad pura, el testigo puro. Al llegar aquí ya te autoconcibes como el que siente (percibe) , el que desea, el que es nombrado,  el rol que desempeñas, el que piensa , el que experimenta sentimientos, el que crea, el que ama y el que es libre. Ya eres capaz de vivir la vida en libertad absoluta. Ante la pregunta ¿quien eres? no dices ni haces nada. Sólo observas. Eres algo así como Libertad pura.

10- Al llegar al nivel en que la conciencia se asienta en la no dualidad te vuelves conciente de que siempre has estado allí. De que cada uno de los niveles son la divinidad. De que todo es tu yo y al mismo tiempo no existe yo. O sea que participas desde cualquiera de los niveles anteriores, y desde todos al mismo tiempo. Ante la pregunta ¿quien soy? experimentas lo de todos los niveles. Pero, incluso en el dolor más grande, con un fondo de alegría por saber que todo siempre estuvo bien, está bien y estará bien. Al llegar aquí experimentas al que siente (percibe) , al que desea, al que es nombrado,  al que desempeña el rol , al que piensa , al que experimenta sentimientos, al que crea, al que ama,  al que es libre, tanto por separado como a todos juntos. Y siempre, con un fondo de diversión como quien ha comprendido el juego de la existencia. En algún sentido eres experiencia pura.

 

 

Presentación formal del Modelo

La obra de Wilber está formada por generalizaciones orientadoras (verdades generales procedentes de varios campos sobre las que existe muy poco desacuerdo). Integrando estas generalizaciones obtiene un mapa del Kosmos (con “k” incluye todas las dimensiones, diferenciando el cosmos con “c” para aludir solo al universo físico) muy amplio y que contiene numerosas ramas del conocimiento. El Kosmos incluye al cosmos (fisiósfera), bios (biosfera), mente (noosfera) y theos (teosfera).

 

Uno de los modelos de WILBER:

En "El proyecto Atman" (1980) y en "Psicología integral" (1986), Wilber describe minuciosamente un posible espectro de la conciencia, que incluye niveles, con sus patologías y correspondientes tratamientos.  En el libro "Una visión integral de la psicologia"(2000), Wilber expone su modelo de conciencia actual.  

De acuerdo a Wilber, cualquier psicología que aspire a ser realmente integral deberá integrar las formas permanentes de comprender que nos ha proporcionado la premodernidad, la modernidad y la posmodernidad.

La llamada filosofía perenne constituye el acceso más fácil, de acuerdo a Wilber, a las fuentes premodernas o tradicionales. La esencia de dicha filosofía se asienta en la idea de que la realidad está compuesta por diversos niveles de existencia – niveles o “nidos” de ser y conocimiento- que abarcan desde la materia hasta el cuerpo, la mente, el alma y el espíritu.

La modernidad proporcionó, de acuerdo a Wilber, la diferenciación entre los conocimientos artísticos, científicos y morales. Lo que denomina EL gran tres: la verdad subjetiva ,la verdad objetiva y  la verdad intersubjetiva; el lenguaje del Yo, del ello y del nosotros; la belleza, la verdad y la bondad  El se basara en este Gran Tres para desarrollar su modelo de los 4 cuadrantes, donde dividirá a la verdad objetiva en verdad objetiva (individual) e interobjetiva (colectiva) (ver más adelante)

 

Finalmente la posmodernidad, aportó los siguientes tres creencias fundamentales:

1-La realidad no es algo que nos venga dado de antemano, sino que  constituye ,en modos muy significativos, una interpretación, una construcción (constructivismo).

2- El significado depende del contexto y los contextos son interminables (contextualismo)

3-La cognición, en consecuencia, no privilegia ninguna visión en particular (aperspectivismo)

Empleando estas tres verdades Wilber ha generado lo que denomina Generalizaciones Orientadoras, donde busca 1- integrar la verdad parcial de cada una de las perspectivas, -(multiperspectivismo) 2- desarrolla la falacia pre/trans (contextualiza los signos y síntomas), 3- apela a las ciencias dialóguicas y translóguicas (la realidad es una interpretación , una construcción, que requiere un dialogo sujetos-objetos)

 A continuación presentaremos siete de las generalizaciones orientadoras propuestas por Ken Wilber a lo largo de su obra:

 

1.     Los niveles básicos u olas de la existencia

2.     Las líneas o corrientes evolutivas

3.     El yo

4.     La forma de desarrollo

5.     Los niveles de conciencia y sus posibles patologías

6.     La falacia pre/trans (ver artículo Practica integral y asistencia en salud)

7.     Las cuatro “esquinas del Kosmos” (ver artículo Practica integral y asistencia en salud)

 

 

GENERALIZACIONES ORIENTADORAS  

  Generalización 1:  los Niveles básicos de la  existencia

De acuerdo a esta visión, cada nivel de la existencia trasciende a la vez que incluye a los niveles predecesores. Contamos entonces con una visión de totalidades que se hallan dentro de totalidades que se hallan, a su vez, dentro de otras totalidades, en un amplio espectro que va desde la materia hasta la divinidad.

Esta “Gran Cadena del Ser”, dice Wilber, es en verdad un “Gran Nido del Ser  en el que cada nueva dimensión emergente envuelve y engloba a sus predecesoras a modos de esferas concéntricas.

Cada nivel básico constituye entonces un nivel en la Holoarquía del Ser, algo así como una pauta holística permanente del Ser y de la conciencia.

 

Generalización 2: las líneas o corrientes evolutivas

“ A través de los distintos niveles u olas básicas del Gran Nido del Ser fluyen, de un modo más o menos independiente, una buena decena de líneas o corrientes de desarrollo. Me estoy refiriendo, claro está, a las líneas de la Moral, del afecto, de la identidad, de la psicosexualidad, de la cognición, de las ideas acerca de lo bueno, de asumir roles, de las habilidades socioemocionales, de la creatividad, del altruismo, de las diferentes versiones de lo que podríamos denominar “espiritualidad” (como el respeto, la apertura, el cuidado, la fe religiosa, los estadios de la meditación) de la alegría, de las habilidades comunicativas, de las modalidades del espacio y del tiempo, del modo de afrontar la muerte, de las necesidades, de las visiones del mundo, de la competencia lógico matemática, de las habilidades kinestésicas y de la identidad de género, por nombrar sólo algunas de las que tenemos evidencia empírica

Y cuando digo que estas líneas son “relativamente independientes”, quiero decir que pueden seguir caminos relativamente independientes, que pueden atenerse a una dinámica distinta y avanzar a velocidades diferentes.

ES por ello que una determinada persona , por ejemplo, puede hallarse simultáneamente en un estadio muy avanzado de ciertas líneas, en uno intermedio en otras y en otro francamente bajo de unas terceras. Así pues, el proceso global de la evolución de la conciencia-la suma total de la evolución de la conciencia- no prueba ningún tipo de desarrollo lineal o secuencial , un hecho, dicho sea de paso, que acabó desarticulando el esquema Piagetiano.” 

 

Generalización 3:  el YO

“El YO es la instancia que gestiona o navega los diferentes niveles o líneas del desarrollo. Aunque en breve subdividiremos este simple esquema, estos tres elementos- olas básicas, corrientes evolutivas y el yo que las navega- parecen ser fundamentales en cualquier modelo integral.  Según Wilber, es posible distinguir al menos dos aspectos diferentes cuando tratamos de percibir directamente a “eso que llamamos yo”.

El Primero de ellos tiene que ver con una instancia observadora (una especie de testigo interno) y, el otro, se trata de una especie de yo observado (las cuestiones objetivas que podemos ver o saber sobre nosotros mismos, como por ejemplo que soy un padre, una madre, un doctor, un oficinista, que peso tantos kilos, o que tengo el pelo rubio). Al primero lo denomina YO proximal puesto que es lo más inmediato- se trata de un “yo”. El segundo aspecto lo denomina YO distal (puesto que es objetivo y más alejado) y dice que se asemeja más a un “MI” (incluso mío).Ambas facetas forman parte – junto a ciertas fuentes de identidad- de lo que denomina YO global.

 

Generalización 4: la forma de desarrollo

El yo proximal se identifica con un nivel u ola básica  de la existencia, de esta forma se convierte en un yo sensorial, luego en yo emocional, luego en yo “verbal-conceptual” , luego en un yo rol/personal, luego en un mente/ego, luego en un yo cuerpo-mente (al que llama centauro), luego en un yo psíquico, luego un yo Arquetipo o sutil, luego un yo absoluto o causal. Cada línea se desarrollará independientemente. Así, el yo de cualquier nivel tendrá su propia visión del mundo. Después, el yo proximal negará su identificación exclusiva con ese nivel para identificarse con el siguiente nivel. Sin embargo mantendrá las funciones propias de la estructura básica anterior (trasciende a su nivel y lo incluye) En ese momento el yo proximal del nivel anterior se transforma en yo distal u objetal, y será usado por el nuevo yo proximal. (ejemplo: ahora tengo sensaciones ya no soy una sensación- o tengo el rol de médico ya no soy médico)

El yo proximal identificado con el nuevo nivel no tendrá la misma visión del mundo que el identificado con el nivel anterior sino que adopta la visión correspondiente a su nuevo nivel evolutivo.

 

 

Generalización 5- Niveles de conciencia y experiencia del mundo:

A los fines de la presente exposición, entenderemos por nivel de conciencia  a cada uno de los diferentes niveles del “Gran Nido del Ser” donde el Yo puede asentar su centro de gravedad en forma temporaria. Ello quiere decir que, si bien el YO  puede haberse desarrollado en las diferentes líneas o corrientes evolutivas hasta diferentes niveles, para poder vivir se “instala” por así decirlo, transitoriamente en un nivel especifico de la existencia , desde donde comanda todo accionar. De este modo, en cada nivel encuentra una perspectiva del mundo, así como diferentes desafíos en su viaje evolutivo. En palabras del mismo Wilber “Las visiones del mundo reflejan la apariencia que asume el mundo desde cada una de las olas básicas del Gran Nido del Ser. Cuando sólo disponemos de sensaciones, percepciones e impulsos, nuestro mundo es arcaico; cuando contamos con la capacidad de elaborar símbolos e imágenes, el mundo se nos presenta como mágico; cuando le añadimos los conceptos, las reglas y los roles el mundo se convierte en mítico; cuando emerge la capacidad reflexivo-formal, el mundo asume su aspecto racional; con la emergencia de la visión lógica aparece el mundo existencial; cuando emerge lo sutil el mundo se torna divino; y cuando emerge lo no dual, el mundo y el yo se convierten en Un Solo Espíritu.

Veamos la secuencia evolutiva propuesta por Wilber.

 

1. Yo físico (sensoriomotor, 0-2 años)

Al principio el niño está fundido con el mundo material. Poco a poco el niño va diferenciando las sensaciones físicas de su cuerpo y las del entorno que le rodea.

La visión del mundo es fundamentalmente sensoriomotora.

 

2. Yo emocional (sensaciones, emociones, inicio del preoperacional, 2-4 años)

El niño está fundido con el mundo de los impulsos y de las emociones. El niño no distingue entre sus emociones y las de su madre. Progresivamente el niño comenzará a diferenciar sus emociones del entorno emocional. Se produce el nacimiento psicológico del niño.

En este estadio los símbolos y las imágenes no se diferencian de los objetos que representan. Un mundo dominado por el desplazamiento y la condensación mágica. La visión del mundo es emocional-sexual y mágica.

 

3. Yo verbal- conceptual (preoperacional-mente representacional, 4-7 años)

Las imágenes se parecen al objeto que representan, los símbolos representan al objeto pero no se parecen y los conceptos representan a un conjunto de objetos. Aparece el mundo lingüístico.

Comienza a aparecer y a diferenciarse el self mental del niño, un proceso favorecido por la adquisición del lenguaje. El yo ya no es un manojo de sensaciones, impulsos y emociones sino un conjunto de símbolos y de conceptos.

El niño comienza a controlar mentalmente su conducta. Aprende que ciertos sentimientos y conductas (especialmente los sexuales y agresivos) son inaceptables para quienes le rodean y debe intentar reprimirlos. Si esa represión es excesiva los sentimientos reprimidos pueden regresar en forma disfrazada y dolorosa (neurosis).

La actitud moral es egocéntrica y preconvencional.

La visión del mundo es mágico-mítica. El niño empieza a comprender que no puede gobernar mágicamente el mundo que le rodea, pero tal vez otro sí que pueda hacerlo. Entonces aparecen todo tipo de dioses,hadas y fuerzas sobrenaturales como "si me como toda la cena el dolor de muelas desaparecerá".

 

4. Yo rol/persona (operacional concreto-mente regla/rol, 7-13 años)

El niño es capaz de aprender reglas mentales y de asumir roles mentales y tiene la capacidad de asumir el papel de los demás. Lo importante de este estadio no es tanto cómo me relacione con mis impulsos sino cómo lo haga con mis roles, con mi grupo, con mis compañeros, con mi región, mi país o mi gente.

La actitud moral es sociocéntrica y convencional.

La visión del mundo todavía es mitológica, la atención y el respeto se expanden hasta incluir a quienes participan de la misma mitología, la misma ideología, la misma raza, el mismo credo, la misma cultura... pero no más allá. Si usted comparte mi mito será mi hermano o mi hermana, pero en caso contrario puede irse perfectamente al infierno.

 

5. El yo mente ego (operacional formal, 12-17 años)

En el estadio anterior el niño podía pensar sobre el mundo (op-concreto), en éste puede pensar sobre el pensamiento. De esta forma la persona puede comenzar a imaginar posibles mundos diferentes. Por primera vez puede comprender "qué ocurriría en el caso de que ...". Aparece la posibilidad del mundo ideal y del soñador, así es la adolescencia.

El hecho de poder pensar sobre el pensamiento posibilita la auténtica introspección. El espacio psicológico interno se convierte en un nuevo territorio. Las imágenes internas no proceden de la naturaleza, del mundo mítico o del mundo convencional sino de una extraña y milagrosa voz interior.

La actitud moral pasa de ser convencional a ser posconvencional y mundicéntrica.

La visión del mundo es racional y global. Todos los individuos son merecedores de la misma consideración sin importar raza, credo o sexo.

 

6. El centauro (visión-lógica, 17-... años)

La estructura básica de conciencia de este estadio es la visión-lógica, una estructura global e integradora. Por primera vez se puede integrar claramente la mente y el cuerpo. En el estadio anterior la mente no puede ser usada como un objeto, pero en este estadio la mente y el cuerpo son experiencias de un yo integrado.

La actitud moral es posconvencional y mundicéntrica (a partir de este estadio es mundicéntrica pero con mayores niveles de profundidad en cada nivel).

El yo finito debe comprender que ni la magia, ni el mito ni la ciencia racional lo salvarán. El descubrimiento del auténtico yo exige la asunción de la mortalidad y la finitud.


 

 

 

7.Yo  Psíquico

El nivel psíquico es un estadio de transición entre la realidad ordinaria (sensoriomotora, racional y existencial) y los dominios transpersonales. En este estadio una persona puede disolver provisionalmente la sensación de identidad separada (ego o centauro) y experimentar el misticismo natural, la identificación con el mundo ordinario. El individuo descubre que no forma parte de la naturaleza sino que la naturaleza forma parte de él y entonces comienza a tratar a la naturaleza del mismo modo que trata a sus propios órganos.

 

8.Yo Sutil

El nivel sutil hace referencia a aquellos procesos que son más sutiles que la conciencia vigilia ordinaria, las iluminaciones y los sonidos interiores. Este es el misticismo teísta, porque implica nuestra propia forma arquetípica, la comunión con Dios o con la Diosa.

 

9. Yo Causal

El nivel causal es un estadio de absorción, de cesación sin manifestación. Este estado suele equipararse al estadio de sueño profundo sin sueños, sin embargo este estado no es mero vacío, por el contrario se experimenta como la plenitud más completa, una plenitud que ninguna manifestación puede llegar a contener.

Se le llama causal porque es la causa de todas las otras dimensiones. Se puede decir que dimanan de la Vacuidad, pero también se le puede llamar Dios, Diosa, Tao, Brahman.

 

1-9              No-dual (un solo sabor)

Lo causal termina dando paso a lo no dual y el misticismo sin forma se convierte en misticismo no dual. Este no sería el último nivel sino la Esencia misma de todos los niveles.

 

  

Posibles patologías de cada nivel

A los fines del presente trabajo, entenderemos por nivel de conciencia  a los diferentes niveles del “Gran Nido del Ser” donde el Yo puede asentar su centro de gravedad en forma temporaria. Ello quiere decir que, si bien el YO  puede haberse desarrollado en las diferentes líneas o corrientes evolutivas hasta diferentes niveles,  para poder vivir se “instala” por así decirlo, transitoriamente en un nivel especifico de la existencia, desde donde comanda todo accionar. De este modo, en cada nivel encuentra una perspectiva del mundo, así como diferentes desafíos en su viaje evolutivo. Si “todo va bien” entonces el Yo va navegando en el río de la evolución y a medida que el inconsciente emergente aparece en la conciencia, va entonces re organizando su “estructura”  a los fines de integrar en su si mismo las nuevas experiencias.

Pero en la vida real, no siempre todo va bien y entonces el yo debe apelar ciertos mecanismos ( que llamamos defensivos- adaptativos)  para poder proseguir en su viaje.

 

 

1. Yo físico (sensoriomotor, 0-2 años)

Al principio el niño está fundido con el mundo material. Poco a poco el niño va diferenciando las sensaciones físicas de su cuerpo y las del entorno que le rodea. Por ejemplo: al morder la sabana, no siente nada, pero al morder su pulgar siente un dolor. De este modo la conciencia va delimitando como yo lo que “siente” y no yo aquello que no siente.

La visión del mundo es fundamentalmente sensoriomotora. El mecanismo más empleado en este periodo es la proyección de todas aquellas sensaciones “demasiado” displacenteras, aterradoras y desorganizadoras del núcleo de ese yo. ( quien desee profundizar en este estadio-así como en los próximos dos- se vera sumamente beneficiado con la lectura de autores como Margaret Malher, Heinz Kohut, y Otto Kernberg).

Cuando ocurren “problemas severos “ en este estadio se origina un Yo que apelará excesivamente a la proyección y dará origen a diversos cuadros denominados psicóticos.

 

2. Yo emocional (sensaciones, emociones, inicio del preoperacional, 2-4 años)

El niño está fundido con el mundo de los impulsos y de las emociones. El niño no distingue entre sus emociones y las de su madre. Progresivamente el niño comenzará a diferenciar sus emociones del entorno emocional. Se produce el nacimiento psicológico del niño.

En este estadio los símbolos y las imágenes no se diferencian de los objetos que representan. Un mundo dominado por el desplazamiento y la condensación mágica. La visión del mundo es emocional-sexual y mágica.

El mecanismo mayormente empleado en este estadio consiste en la escisión ( de Otto Kernberg) o la disociación en el sentido de dividir el núcleo del yo , así como el de los objetos internos en el mundo de “los buenos” y el mundo de los “malos”.

 

De este modo, cuando ocurren “problemas” en este estadio la escisión queda instalada como mecanismo adaptativo clave, dando origen a cuadros sintomatológicos y dinámicos como Los trastornos Border y narcisistas de la personalidad.

 

3. Yo conceptual (preoperacional-mente representacional, 4-7 años)

Las imágenes se parecen al objeto que representan, los símbolos representan al objeto pero no se parecen y los conceptos representan a un conjunto de objetos. Aparece el mundo lingüístico.

Comienza a aparecer y a diferenciarse el si mismo mental del niño, un proceso favorecido por la adquisición del lenguaje. El yo ya no es un manojo de sensaciones, impulsos y emociones sino un conjunto de símbolos y de conceptos.

El niño comienza a controlar mentalmente su conducta. Aprende que ciertos sentimientos y conductas (especialmente los sexuales y agresivos) son inaceptables para quienes le rodean y debe intentar reprimirlos. A mi me gusta denominar a este estadio el del YO control dado que el niño comienza a identificarse con lo que controla ( lo que manejo soy yo, y lo que me maneja es exterior a mi).

En este estadio, el mecanismo mayormente empleado es el de la represión. El yo se encuentra lo suficientemente constituido como para reprimir “partes de si” sin necesidad de proyectar en forma masiva aquellos contenidos inaceptables, y sin disociarse e identificarse solo con aquello que desea.

La visión del mundo es mágico-mítica. El niño empieza a comprender que no puede gobernar mágicamente el mundo que le rodea, pero tal vez otro sí que pueda hacerlo. Entonces aparecen todo tipo de dioses, hadas y fuerzas sobrenaturales que encarnan el poder de controlarlo todo.

Como el proceso de Socialización, al menos  en nuestra cultura, implica si o si la no expresión de ciertos deseos, emociones , impulsos, la represión  excesiva se torna  inevitable como mecanismo adaptativo, dando origen a las neurosis o trastornos del carácter. Este nivel se halla descripto excelentemente en la bibliografía más clásica propuesta por el psicoanálisis.

 

4. Yo rol/persona (operacional concreto-mente regla/rol, 7-13 años)

El niño es capaz de aprender reglas mentales y de asumir roles mentales y tiene la capacidad de asumir el papel de los demás. Lo importante de este estadio no es tanto cómo me relacione con mis impulsos sino cómo lo haga con mis roles, con mi grupo, con mis compañeros, con mi región, mi país o mi gente.

En este estadio la identidad se construye en torno a roles y “guiones”. Soy un “buen hijo”, un “buen alumno” un “buen hermano”. Él es mi padre, ella es mi maestra, etc.

La visión del mundo todavía es mitológica, la atención y el respeto se expanden hasta incluir a quienes participan de la misma mitología, la misma ideología, la misma raza, el mismo credo, la misma cultura... pero no más allá. Si usted comparte mi mito será mi hermano o mi hermana, pero en caso contrario es mi enemigo o en el mejor de los casos un extraño.

Los mecanismo de adaptación en este nivel guardan relación con la capacidad del niño de comprender que se espera de él y con la coherencia del sistema de premios recompensa del que forma parte. El niño aprende a seguir un guión ( por ejemplo de “buen hijo”). Si las reglas en su sistema de convivencia son ambiguas o por el contrario excesivamente rígidas entonces el niño apelará tanto a sus mecanismos anteriores (proyección, escisión, represión) como a la interrupción de su crecimiento diferenciado: su identidad quedará fijada en un rol ( el que mejor le haya funcionado para adaptarse en sus ambientes mas significativos), de modo tal que se verá e “problemas” en toda situación en que dicho rol no sea muy efectivo ( ejemplo, el médico que en su hogar también es el médico, en lugar de ser padre, esposo, hermano, etc).

Ello da origen a diferentes patrones de interacción humana que pueden ser diagnosticados de diferente manera. (Quien desee profundizar en este tema se vera beneficiado con enfoques como el cognitivo,  el sistémico o el transaccional)  Wilber lo denomina “patología de guión”.

 

5. El yo mente/ego (operacional formal, 12-17 años)

En el estadio anterior el niño podía pensar sobre el mundo (operacional concreto), en éste puede pensar sobre el pensamiento. De esta forma la persona puede comenzar a imaginar posibles mundos diferentes. Por primera vez puede comprender "qué ocurriría en el caso de...". Aparece la posibilidad del mundo ideal y del soñador.

El hecho de poder pensar sobre el pensamiento posibilita la auténtica introspección. El espacio psicológico interno se convierte en un nuevo territorio. Las imágenes internas no proceden de la naturaleza, del mundo mítico o del mundo convencional sino de una extraña y milagrosa voz interior.

La visión del mundo es racional y global. Todos los individuos son merecedores de la misma consideración sin importar raza, credo o sexo. El yo ahora se autodefine por sus ideas, por sus valores, por su forma de ver el mundo. El yo dice de si mismo: soy más que sensaciones, soy más que emociones, soy más que impulsos y lo que controlo, soy más que hijo, hermano, alumno o jugador de fútbol ( personajes) sino que soy una persona. Una persona que piensa esto, siente esto y desea esto otro.

La forma adaptativa en este nivel tiene que ver con las habilidades desarrolladas hasta aquí para reflexionar, para “descubrir” las propias ideas y no las ideas de otros, para cuestionar con efectividad valores y formas de pensar. En una palabra: para dejar el rebaño.

Cuando “ocurren problemas” en este nivel, el adolescente, en este caso, conformara un set rígido de ideas, una forma de pensamiento autosostenedora que no permite verdadera confrontación. El individuo se halla sumamente identificado con dicho sistema por lo cual construye una forma de pensar en la cual toda nueva evidencia siempre sirve para confirmar su sistema de creencias.  Suele existir un limite difuso entre dato e inferencia. Ello da origen a lo que Wilber denomina neurosis de identidad. (Quien desee profundizar en estos temas se vera beneficiado con autores como Abraham Maslow, Erich Fromm, Irvin Yalom, Victor Frankl, Fredy Kofman,, Rafael Echeverria  por citar algunos.) 

 

 

 

6. El centauro (mente-cuerpo) (visión-lógica, 17-... años)

La estructura básica de conciencia de este estadio es la visión-lógica (pensamiento sistémico, pensamiento integral y pensamiento holográfico), una estructura global e integradora. La persona por primera vez empieza a sentir que no tiene una mano sino que es su mano. Es sus ideas y sus valores, tanto como sus piernas, sus ojos y sus intestinos.

De este modo, la persona comienza a identificarse como Ser Humano. Ya no es una mente que trata a su cuerpo como un esclavo (ejemplo: el cuerpo dice: no comas más bocado porque ya estas satisfecho; pero la  mente manda: a mi no me importa, he de comer igual pues este bocado es muy sabroso).

Al identificarse como un todo mente cuerpo, surge un conflicto inevitable: el de la muerte, el envejecimiento, la decadencia. El eje de este nivel es el existencial, pero no solo como idea sino como experiencia global. El tema del ser auténtico se vuelve central, así como el de expresar todo el potencial.

El yo finito necesita comprender que ni la magia, ni el mito, ni la ciencia racional lo salvarán. El descubrimiento del auténtico yo exige la asunción de la mortalidad y la finitud.

Los mecanismo adaptativos de este nivel (sumados a todos los anteriores) consiste en la capacidad de experimentar las sensaciones, emociones y pensamientos de manera integrada. O sea expresarlas por decirlo de algún modo con autenticidad, respeto y efectividad.

Cuando ocurren problemas (el ser humano no puede expresar quien el es auténticamente) entonces el individuo se autoexperimenta como inauténtico, falso, y comienza a perder el sentido de su vida. Surgen cuadros característicos como  Depresión existencial, falta de autenticidad, soledad y “extrañeza” existencial, falta de autorrealización, ansiedad existencial.

Quien desee profundizar en estos temas se vera beneficiado con autores como Abraham Maslow, Erich Fromm, Irvin Yalom, Victor Frankl, Fredy Kofman, Rafael Echeverria pero debe adicionar aquellos autores que también abordan cuestiones experienciales que incluyen el cuerpo, como ser autores Gestalticos, Bionergéticos y psicodramatistas.) 

 

 

7.Yo  Psíquico

El nivel psíquico es un estadio de transición entre la realidad ordinaria (sensoriomotora, racional y existencial) y los dominios transpersonales. En este estadio una persona puede disolver provisionalmente la sensación de identidad separada (ego o centauro) y experimentar el misticismo natural, la identificación con el mundo ordinario. El individuo descubre que no forma parte de la naturaleza sino que la naturaleza forma parte de él y entonces comienza a tratar a la naturaleza del mismo modo que trata a sus propios órganos.

Ante las primeras experiencias místicas naturales (experiencias cumbres que lo llevan momentáneamente a este nivel) el individuo en cuestión comienza a experimentar de manera directa (no a pensar acerca de ello)  de que esta unido a todo el mundo.

Para lograr avanzar en esta dirección el individuo necesita trascender la mente. Y para ello se requiere alguna clase de trabajo contemplativo o meditativo que incluya todo el ser.

De este modo el individuo comienza a tener acceso al “mundo de la bioenergia” en el que nuevas formas de percepción pueden confundirlo si no se halla lo suficientemente asentado en sus niveles anteriores.

Es común entonces que personas con un yo instalados en nieveles prepersonales o prementales (1 a 3) acceda a estos niveles con mayor facilidad que personas en los niveles 4 y 5. Por tal motivo es indispensable realizar un diagnostico adecuado del tipo de experiencia vivenciada.

Cuando ocurren problemas en este nivel suelen aparecer cuadros específicos, como por ejemplo el que describe San Juan de la cruz: la noche oscura del alma, donde se produce una pérdida momentánea de la FE. (Quien desee profundizar en estos temas se vera beneficiado con la obra de Ken Wilber “Psicología Integral”,  “Una visión integral de la psicología” , “ El proyecto Atman” “Sexo Ecología y espiritualidad” “ Ciencia y Religión” “Breve Historia de todas las cosas”  y “Después del Eden” por citar algunos. También pueden consultar “ Sombras de lo Sagrado” de Dra. Frances Vaughan y “Spiral Dynamics” de Don Beck y C. Cowan)

 

 8.Yo Sutil

El nivel sutil hace referencia a aquellos procesos que son más sutiles que la conciencia vigilia ordinaria, las iluminaciones y los sonidos interiores. Este es el misticismo teísta, porque implica nuestra propia forma arquetípica, la comunión con Dios.

En este nivel el yo bioenergia debe dar paso al yo arquetipo. Ello implica que ante la pregunta quien eres, la conciencia responde: soy amor, o soy luz, o soy todos los seres sensibles .Cuando ocurren problemas en estos niveles , los maestros guías hacia el estado de iluminación requieren diferenciar una autentica experiencia mística teísta o unión con el arquetipo de una alucinación o falsa experiencia.

Quien desee profundizar en estos temas se vera beneficiado con la obra de Ken Wilber “Psicología Integral”,  “Una visión integral de la psicología” , “ El proyecto Atman” “Sexo Ecología y espiritualidad” “ Ciencia y Religión” “Breve Historia de todas las cosas”  y “Después del Eden” por citar algunos. También pueden consultar “ Sombras de lo Sagrado” de Dra. Frances Vaughan.

 

9. Yo Causal

El nivel causal es un estadio de absorción, de cesación sin manifestación. Este estado suele equipararse al estadio de sueño profundo sin sueños, sin embargo este estado no es mero vacío, por el contrario se experimenta como la plenitud más completa, una plenitud que ninguna manifestación puede llegar a contener.

La conciencia se autoconcibe como  “vacio”, tao , Dios, plenitud, etc .Como se ha alejado por completo de la mente, no puede ser explicada en palabras ya que cualquier  categoría  genera su opuesta en forma inmediata. Solo se puede proporcionar instrucciones para llegar a la experiencia (instrucciones para señalar).

Quien desee profundizar en estos temas se vera beneficiado con la obra de Ken Wilber “Psicología Integral”,  “Una visión integral de la psicología” , “ El proyecto Atman” “Sexo Ecología y espiritualidad” “ Ciencia y Religión” “Breve Historia de todas las cosas”  y “Después del Eden” por citar algunos. También pueden consultar libros de Zen como los de Taisen Deshimaru.